Llevaba Vitoria tiempo con ganas de invitar a sus primas a casa a dormir. Y llegó el día. Vinieron Cristina y Minerva y se unió también Nadia, que no quería perderse la fiesta. Se lo pasaron en grande por la tarde en la urba, correteando y jugando con todos los niños y niñas de la urbanización y cenaron en la calle.
Inusualmente Victoria tenía unas ganas locas de irse a "dormir", pero en un intento de los papás de que llegaran cansadas a la cama, se alargó la tarde hasta que se pudo.
Ya en la cama (todas en la buhardilla) no había síntomas ni de cansancio ni de sueño. Una sesión de cine con Rapunzel, como último recurso, no fue suficiente para dormirlas. La juerga continuó tras la película y la ley de la gravedad terminó por vencer a las 4 niñas cerca de las 2:30 de la madrugada.
A las 7:30 volvieron a oirse correteos, saltos y gritos en la buhardilla. ¡Apenas 5 horas había durado la calma! Un desayuno recuperador y a jugar otra vez. Un rato en el cine del sotano con la hija de la sirenita y al parque a quemar energía.
Un buen plato de espaguettis y ... ¿siesta? No, ¿quién se iba a dormir para perderse las últimas horas de la fiesta? aguantaron como campeonas hasta las 5, cuando los papás empezaron a venir. Alguna lagrimita de despedida y hasta la próxima.
Inusualmente Victoria tenía unas ganas locas de irse a "dormir", pero en un intento de los papás de que llegaran cansadas a la cama, se alargó la tarde hasta que se pudo.
Ya en la cama (todas en la buhardilla) no había síntomas ni de cansancio ni de sueño. Una sesión de cine con Rapunzel, como último recurso, no fue suficiente para dormirlas. La juerga continuó tras la película y la ley de la gravedad terminó por vencer a las 4 niñas cerca de las 2:30 de la madrugada.
A las 7:30 volvieron a oirse correteos, saltos y gritos en la buhardilla. ¡Apenas 5 horas había durado la calma! Un desayuno recuperador y a jugar otra vez. Un rato en el cine del sotano con la hija de la sirenita y al parque a quemar energía.
Un buen plato de espaguettis y ... ¿siesta? No, ¿quién se iba a dormir para perderse las últimas horas de la fiesta? aguantaron como campeonas hasta las 5, cuando los papás empezaron a venir. Alguna lagrimita de despedida y hasta la próxima.
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