Una escapadita a Valencia y Madrid para visitar el Oceanogràfic y el Parque Warner sirve para casi cerrar el verano 2011. Victoria quería dormir en un hotel, y tuvo dos. Disfrutó viendo los animales de Valencia, aunque alguno la asustó demasiado. No se sentía segura hasta que su papá o su mamá le confirmaba que había un cristal entre ellos y nosotros. "¿Hay un cristal?" era su frase cada vez que nos acercábamos a algún acuario. A menudo necesitaba tocarlo (el cristal) para convencerse.
En Madrid los sustos los daban los personajes, que siguen asustando a Victoria cada vez que se acercaban a menos de 20 metros. Piolín, Bugs Bunny, Lucas, los picapiedra,.... También sintió miedo en la mayoría de atracciones, aunque después disfrutó en casi todas, incluso queriendo repetir. Al final subió practicamente en todas las que su estatura le permitía. Las barcas de mojar fue su atracción preferida.