Y llegó el final del segundo cursillo y por fin conseguimos que Victoria disfrutara en la piscina. La sorpresa de sus papis fue monumental cuando la vieron nadando de espaldas con el churro o tirándose a la piscina ella sola y "nadar" unos metros hacia los brazos salvadores del profe.
La carita de satisfacción y felicidad de Victoria cuando recibe los aplausos de sus papis no tiene precio.
La carita de satisfacción y felicidad de Victoria cuando recibe los aplausos de sus papis no tiene precio.
No os perdáis los videos.
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