Los primeros días del primer cursillo de natación serio al que acude Victoria fueron un gran éxito. Aunque todos los días iba llorando, bastante sorprendente fue verla nadar a ella solita con el churro. Además, estos días de "sufrimiento" tendrán su recompensa. Algún día Victoria aprenderá a nadar y empezará a disfrutar del agua. ¿Será este verano?
No hay comentarios:
Publicar un comentario